Los latinos tuvieron una gran noche el domingo, en la entrega de los Grammy, donde Paco Amoroso & Ca7riel sumaron su nombre a una breve y variopinta lista de argentinos ganadores del máximo galardón de la música internacional, a criterio de la Academia Nacional de Artes y Ciencias de la Grabación de Estados Unidos.
El dúo entró en un receso y reformulación de su carrera luego de arrasar en los Grammy Latinos del año pasado y entrar en una espiral de sobrexposición, según reconocieron. “Nos dejamos llevar por un nivel de presión y éxito que no supimos manejar”, afirmaron en diciembre los artistas, que dijeron necesitar “descansar y sanar”. Por ello, se postergó sin fecha el lanzamiento de un nuevo álbum así como sus giras.
Pero el triunfo por “Papota”, elegido Mejor Álbum de Rock o Alternativo Latino, bien puede servir para que pasen de página más rápido de lo pensado. “Estamos muy agradecidos por esta oportunidad. A nuestra familia, a nuestro equipo, a Argentina y a toda Latinoamérica: los amamos”, expresó Amoroso; al tiempo que su compañero se limitó a decir “thank you”. Sobre el escenario se mostraron con un vestuario sobrio, sobre todos beige y sin extravagancias, lo que da pie a su nuevo estado emocional y a un impulso especial.
Si bien eran favoritos, en su consagración debieron vencer a Fito Páez, que ya tiene un Grammy en esa categoría por su disco “La conquista del espacio”.
Desde el comienzo de las galas anuales en 1959, poco más de una docena de argentinos ganaron entre casi medio centenar de postulaciones en la ceremonia general, donde compiten entre sí artistas de todas las nacionalidades (para deleite de los grandes estudios, cuyos desafíos económicos no cesan en tiempos de consumo por streaming). A partir de 2000, esa fiesta se distingue de los Grammy Latinos, donde la presencia nacional es mucho más numerosa. La proyección internacional de este premio asegura una visibilidad que no otorga ninguna otra estatuilla.
Si bien el primer argentino que ganó fue el jazzista Lalo Schifrin, lo clásico fue el género que más reconocimiento le otorgó al país, de la mano de dos exquisitos exponentes: Daniel Barenboim y Martha Argerich reunieron entre ambos nueve reconocimientos.
El director de orquesta es uno de argentinos que más triunfó, con seis distinciones distribuidas entre 1976 y 2000 en las categorías de Mejor Música de Cámara, Mejor Performance Orquestal y Mejor Performance Instrumental Solista, además de que fue nominado en 16 oportunidades. La pianista, en tanto, fue la primera mujer argentina en ganar un Grammy en 2000 con el premio a la Mejor Interpretación Clásica, Solista Instrumental con Orquesta. Cinco años más tarde recibió otro por la Mejor Interpretación de Música de Cámara y en 2006 logró su tercero en el mismo rubro que el inicial.
Schifrin se impuso cuatro veces, empezando en 1964 por “The Cat” como Mejor Composición Original de Jazz; al año siguiente repitió con “Jazz Suite on the Mass Text” y dos años después se popularizó “Mission: Impossible”, y se llevó las estatuillas a Mejor Tema Instrumental y Mejor Partitura Original Escrita para una Película o Programa de Televisión. Dentro del mismo estilo, Leandro Gato Barbieri completó el quinto premio en 1974 en Mejor Composición Instrumental por “Último tango en París”.
Otro representante nacional también consiguió seis Grammy -igualando el récord de Barenboim-, pero sin cantar ni tocar ni una nota. Se trata del productor Sebastián Krys, quien se impuso por su labor en discos de Shakira, Gloria Estefan, Carlos Vives, Marc Anthony, La Santa Cecilia y Elvis Costello. La misma cantidad obtuvo el compositor y arreglista Jorge Calandrelli, por sus trabajos con Tony Bennett, Queen Latifah, Yo-Yo-Ma y Arturo Sandoval.
Otro productor ganador es Gustavo Santaolalla, con Grammy en 2003 y 2008 en Mejor Ábum Pop Latino por su trabajo con Café Tacvba y con Juanes, respectivamente. Con una estatuilla cada uno figuran Los Fabulosos Cadillacs (en 1998 por su disco “Fabulosos Calavera”); Rafa Arcaute (productor de “Residente”, ganador en 2017 a Mejor Latin Rock, Urbano o Alternativo); Claudia Brant (en 2019 por el disco “Sincera” como Mejor Álbum de Pop Latino) y el jazzista Leo Genovese en 2023.
Hacer historia con un mensaje
Bad Bunny lo hizo: el puertorriqueño ganó el Grammy a Álbum del Año por “DeBÍ TiRAR MáS FOToS”, el primer premio a un disco cantado íntegramente en español. Pero fue más allá, cuando en su discurso cargó contra la Policía Anti Inmigración de Donald Trump y pidió “¡Fuera ICE!”, por sus siglas en inglés.“No somos salvajes. No somos animales. No somos extraterrestres. Somos humanos y somos estadounidenses. Dedico este premio a todas las personas que tuvieron que dejar su tierra, su país, para seguir sus sueños. Sé que es difícil no odiar en estos días, y el odio se vuelve más poderoso con más odio”, agregó, para afirmar que lo único que puede vencerlo es el amor. Su mensaje no fue el único en ese tono: al recibir el premio a Canción del Año por “Wildflower”, Billie Eilish aseveró que “nadie es ilegal en tierras robadas, tenemos que seguir luchando y protestando; nuestras voces realmente importan, y la gente importa”; y Olivia Dean (elegida Mejor Nuevo Artista) se reivindicó “nieta de un inmigrante, producto de la valentía, y esas personas merecen ser celebradas”.
El récord del rapero Lamar
Las nueve nominaciones con las que llegó a la gala de los Grammy ya lo instalaban en el artista a vencer. Kendrick Lamar ganó cinco premios, incluida Grabación del Año y Mejor Álbum de Rap por “GNX”, con lo cual se instaló como el artista de música urbana con más estatuillas en su haber al haber llegado a las 26, superando por una a Jay-Z y por dos a Kanye West. En el campo del pop, Lady Gaga se llevó dos (a Grabación Dance Pop y Álbum Vocal Pop) de las siete estatuillas a las que aspiraba. “He estado haciendo música desde pequeña, y cada vez que estoy aquí, todavía siento que necesito pellizcarme”, dijo en su discurso de aceptación, y además interpretó en vivo una versión rock de “Abracadabra” en la transmisión. En tanto, “Golden” -interpretada por el grupo ficticio Huntr/x de la película “Cazadores de demonios del K-Pop- se quedó con el galardón a Mejor Canción Escrita para Medios Visuales, en la primera estatuilla para el género. Mejor Interpretación Pop Dúo o Grupo quedó n manos de Ariana Grande y Cynthia Erivo, por “Defying gravity”.
La estatuilla al Dalai Lama
No fue a la fiesta del domingo, pero consiguió su estatuilla. El líder budista Dalai Lama se impuso en los Grammy en la categoría Mejor Grabación de Audiolibro, Narración y Cuentacuentos por su libro “Meditaciones”. La grabación de “Las reflexiones de su santidad el Dalai Lama” (como es el subtítulo) incluye voces de artistas como Rufus Wainwright, quien aceptó el premio en su nombre en la gala, y Maggie Rogers. “Recibo este reconocimiento con gratitud y humildad. No lo veo como algo personal, sino como un reconocimiento de nuestra responsabilidad universal compartida”, escribió en las redes sociales el referente espiritual de 90 años, según la agenda AFP. El triunfo generó malestar del gobierno de China, enfrentado a su prédica por la independencia absoluta del Tibet. “Nos oponemos firmemente a que las partes utilicen premios de arte como herramienta de manipulación política anti-China”, dijo el portavoz de la cancillería china, Lin Jian.